Revista Digital CECAN E3

Examinar. Entender. Evaluar

Conversaciones con Cachumbo Loco*

COVID ¿QUÉ SERÁ ESO?

Hola Cachumbo he venido a conversar contigo, porque necesito escucharte, tal vez tú, en tu loquera, puedas resultar más cuerdo  que los que así nos lo  creemos.

Siga José Alberto, solo le advierto que tengo hambre y nostalgia y, que si no me trae, aunque solo sea un tintico acompañado del tango Cambalache, no hay la menor posibilidad de que le ponga cuidado a sus majaderías.

JA: Relájese Cachumbo, todo bien. Vengo a preguntarle: ¿qué sabe usted del covid y de esta pandemia que nos tiene acojonados y perdidos?

CHL: Pues si no sabe usted, qué podré decirle yo, que me la paso encerrado hace ya como 45 años. Pero veamos, cuando yo era chiquito, todos los asuntos de salud se resolvían con remedios baratos, con ungüentos, con tisanas, con masajes…..¿ se acuerda de la rima aquella: sane que sane culito de rana, si no sana hoy, sana mañana por la mañana? Eran otros tiempos amigo, no había tanto negocio, no había tanto sabio pendejo, no había tanta gente en el baile y todo era más simple, más sencillo, mejor dicho, más mejor.

Covid, ¿qué será eso? Me cuesta creer que brotó así no más, que es una salida de madre de la biología,  que es una venganza de la naturaleza, que es una enfermedad mandada por los dioses. No señor, me mantengo en mi apuesta: ese tal covid, es el primer ensayo de guerra biológica que se está llevando a cabo en este siglo  y le advierto, espere las segunda y tercera y cuarta pandemias que se avecinan. ¡No ve que hay mucha gente en el baile!

Usted parece imbécil, con el poder que tienen los poderosos del mundo-sí, los banqueros, los inversionistas, los políticos, los militares, los Big Pharma, las multinacionales que son Estados, ciertos científicos y universidades, el Jet Set de la globalidad-, ¿se van a aguantar esta manada de gente que solo estorbamos , comemos, cagamos  y dormimos? Porque, acéptelo, al final  trabajamos mucho y nos rinde más  bien poco. Somos como langostas mezcladas con conejos. Mejor dicho, la humanidad nos volvimos una plaga. Perdón, nos confirmamos como plaga, pues siempre lo hemos sido, desde hace 100 mil años que dicen los que saben que existimos como especie.

Que si nos vamos a morir, pues claro tontolete. El asunto es que nos empujen a morirnos antes del turno. Ese si es el problema. Y entonces, pasa de ser un tema de salud, para convertirse en un tema político, de poder, de decisiones de unos que afectan a otros muchos.

JA: Despacio Cachumbo. Me cuesta aceptar esa diatriba conspiranoide. ¿No es pues,  que se la pasa encerrado, que no se comunica con nadie? ¿O es que me está mintiendo y hace parte de algún grupúsculo subversivo, que quiere alterar la paz social, con esas ideas locas?

CHL: Vean este bobo con las que sale. Siga al pie de la letra lo que le dicen sus políticos, sus médicos, sus banqueros, sus periodistas y hasta sus curas y pastores. Hágale, ¿para que me busca, si sabe que lo que le digo, siempre le molesta? No recuerdo una sola ocasión en la que hayamos estado de acuerdo. Pero en fin, lo que le digo es que se tenga duro que va “ladiado”. Vea, con este ensayo pandémico, unos cuantos se morirán en esta ocasión, pero muchos, muchos quedarán o quedaremos jodidos, a nivel de nuestra salud física, síquica y económica. Los países se derrumbarán y entonces, ¡ Bingo ! llegarán los salvadores del desastre, los rescatistas, que comprarán barato las vidas de los sobrevivientes, sus pertenencias y su futuro. Eso no más es lo que  sigue en este sainete tragicómico.

¿Cree usted mi ingenuo amigo, que los gobiernos cambiarán sus prioridades? ¿Que los sistemas de salud se revolucionarán en favor de los pacientes? ¿Asume usted que los laboratorios farmaceúticos, van a abandonar el negocio de mantenernos enfermos largo tiempo, mientras nos esculcan hasta el hueso del alma? ¿Supone que la formación médica enfatizará por fin en la salud integral de la persona y que ya no tendremos médicos que más  parecen maestros de obra negra de la salud y maestros de obra blanca de la “belleza” corporal?

Comprenda por favor que todo es un juego macabro. Ya sé que me va a acusar de irresponsable, de temerario, de subversivo. Le respondo: a nadie invito a que se suicide, a que vaya por ahí como si nada. No soy tan estúpido. Lo que digo es que mientras estamos asustados como nenes, no miramos, no comprendemos lo que viene pierna arriba. ¿Cree usted que el confinamiento es solo por nuestra salud? No sea tan tonto. El confinamiento, que admito puede ser una medida necesaria en ciertas circunstancias-no en todas-, además de cuidar “nuestra salud”, cuida a los poderosos de turno de “poder” actuar a sus anchas, sin control, sin contrapesos, sin presiones y ya lo puede confirmar, actuando como hampones que entran a su habitación a aplicarle la medicina y al mismo tiempo, traen su brigada para llevársele lo poco de valor que le queda.  Dígame: ¿Es ciego, o es  idiota?

JA: Si lo que usted dice Cachumbo es así, ¿por qué no me explica las pestes que ya han existido? ¿También fueron tramadas?

CHL: Ubiquémonos en el tiempo de la modernidad. Hace 100 años que hubo la última gran peste, los servicios sanitarios prácticamente eran inexistentes en todas partes del mundo. La medicina apenas estaba reconociendo el camino de los microorganismos llamados virus, bacterias, hongos y similares. La economía aún mantenía una cierta lógica natural de manutención de la especie y, el afán de lucro, todavía no despertaba en tantos espécimenes humanos, la codicia como la nueva fe, como  la nueva religión.  La ciencia apenas insinuaba que podía existir un horizonte de poder, casi ilimitado, para quienes lo detentaran, de la mano de su aplicación en tecnologías y procedimientos inéditos. Está confirmado que el nivel de destrucción medioambiental casi no se reconocía y menos se documentaba, pues  aún el tumor del crecimiento humano no era problema, pero ahora, en solo un  siglo la humanidad se multiplicó como langosta, casi cinco veces.

Si apreciado, me toca decirle cosas que no quiere escuchar. Admito que problematizar la mente y la conciencia individual es complicado, supone angustia, sufrimiento, desazón, hasta depresión. Pero es necesario, a menos que a cambio de no hacerlo, renunciemos a este ejercicio socrático de preguntas y respuestas y mejor nos echemos una siesta permanente, mientras nos llevan al matadero de ideas y de vidas.

Con perdón de los creyentes, es lo mismo que les sucede a ellos cuando se les cuestiona su fe. Inmediatamente asumen casi por instinto la negación de lo que se les dice. Lo rechazan, como si su dios se pusiera bravo por semejantes tonterías. Y se asumen como defensores de dios y, dios, ni siquiera les para bolas, porque si existe, está muy ocupado en observar nuestra tragedia y si no existe, termina convertido en  vaga idea que atormenta y  arrasa la inteligencia, esa facultad que  solo puede tener “juanito preguntón”.

JA: Cachumbo entonces, ¿qué hacer, qué propone, qué recomienda? No joda, no me despache más confundido que como llegué.

CHL: Primero, cuídese, pero sin paranoias, sin exageraciones, sin extravagancias de bobo asustado. Segundo, propongo que reparta este libelo que está llenando con mi carreta, así me da el gusto de jorobarle la vida, a tanto personaje cómodamente instalado en la zoncera que le mantiene el cerebro empiyamado, frente a las manipulaciones desvergonzadas que hacen de nuestras vidas, quienes hoy tienen el poder chiquito, el poder mediano, el poder grandote y el “poder poder” en este azaroso y vulgar mundo en que vivimos. Tercero, recomiendo no dejarnos joder más. ¿Cómo? Contrainformándonos. Comunicándonos autónomamente entre nosotros, sin la “orientación” de los medios del poder. Movilizándo a nuestras familias y a nuestros vecinos. A quienes tengamos cerca. Organizándonos para ejercer  la desobediencia civil, antes de que nos pongan a chupar gladiolo, muertos en vida o muertos muertos. Y finalmente, revisando nuestros imaginarios, nuestras expectativas vitales, para hacernos más sencillos, más humildes, más conscientes de lo que somos en la trama de la vida,  mejor dicho, más merecedores de esta oportunidad bajo el sol y sobre este hermoso planeta  tierra que nos dejó nacer.

José Alberto Tejada Echeverri

Director Sistema Informativo CECAN MEDIA

joaltejada@gmail.com

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*Filósofo tulueño autodidacta, huraño, incisivo, asocial. Vive solo, mascullando rabias, ensoñaciones  y amores perdidos. Vive cerca a Puente Negro y al barrio Victoria, donde nació. A pesar de sus maneras, lo conozco bien y puedo decir, es buen amigo y consejero. Eso sí, es irreverente y revoltoso en su discurso. Podría decir, que es mi brujo de cabecera.