Revista Digital CECAN E3

Examinar. Entender. Evaluar

Ideas para la reactivación

Por: Jorge Iván González | Desde Abajo

El gobierno ha dicho que ya comenzó la reactivación. Espera que este año el crecimiento del PIB sea, por lo menos, del 6 por ciento. Las medidas de política económica hasta ahora implementadas son muy débiles, y no permitirán una recuperación sostenible de la actividad económica. Las estrategias que ha diseñado no se diferencian de las existentes antes de la pandemia, pese a la cual no se ha presentado ningún cambio fundamental en la orientación de la política económica. Las medidas que se anuncian son similares a las que existían antes.


No habrá cambios en la política económica

La gráfica compara las proyecciones de la tasa de crecimiento del PIB, del Marco Fiscal del 2020 y del 2021. El Marco Fiscal del 2020 se publicó cuando apenas estaba comenzando el covid. Y el del 2021 se acaba de publicar. Durante el año transcurrido entre los dos informes se intensificó la pandemia.

El hecho más relevante de la figura es la similitud de las dos curvas. Las proyecciones se parecen mucho, a pesar de que el panorama económico cambió radicalmente a lo largo del año. La semejanza de las curvas muestra que el gobierno no hará cambios significativos en las estrategias de la política económica. Y que todo seguirá más o menos como venía.

En otras palabras, año y medio de pandemia, con todo lo suscitado por la misma en las dimensiones social y económica, no han llevado a replantear las bases de la economía. Y el gobierno considera que en los próximos 10 años, hasta el 2031, la dinámica del PIB no sufrirá cambios, y la tasa de crecimiento se estabilizará alrededor del 3,3 por ciento.

Ideas para la reactivación

En lugar de suponer que todo seguirá más o menos igual, el gobierno debió haber aprovechado la crisis para replantear el futuro de la economía. A continuación se proponen algunas ideas que deberían tenerse en cuenta para lograr una reactivación que sea sostenible desde el punto de vista ambiental, y que contribuya a mejorar el ingreso de las familias.

i) Confiar en las bondades de la intervención del Estado. El punto de partida de la reactivación debería ser el reconocimiento de las ventajas que tiene la inversión pública, como motor de la reactivación. En lugar de incentivar la acción del Estado, el gobierno está proponiendo austeridad. No aumenta el tamaño del gasto público sino que pretende disminuirlo.

ii) Fortalecer el mercado interno. En los últimos años se le hado mucha importancia a los acuerdos comerciales con otros países. Esta mirada hacia afuera se ha reflejado en un deterioro del mercado doméstico. Y las medidas de internacionalización en lugar de aumentar las exportaciones han llevado a un crecimiento considerable de las importaciones.

iii) Reducir la dependencia del petróleo y del carbón. El gobierno no propone ninguna medida seria que permita disminuir de manera sustantiva la dependencia de los hidrocarburos y de la minería.

iv) Avanzar en el ordenamiento territorial y fortalecer el catastro multipropósito. Los acuerdos de La Habana no se han cumplido, y el catastro multipropósito avanza muy lentamente. Todavía no se ha logrado ordenar el territorio. La minería ilegal, la deforestación, la apropiación de baldíos, la concentración de la tierra, continúan siendo problemas estructurales. Y una muestra dolorosa del desorden territorial es el continuo asesinato de líderes sociales.

v) Legalizar la cocaína y la marihuana recreativa. El prohibicionismo ha fracasado, y ha hecho mucho daño. Sorprende la capacidad que ha tenido la lógica prohibicionista para continuar renovándose. El fracaso de este enfoque cada vez es más evidente. Y, sin embargo, en Colombia continúa imponiéndose. El gobierno Duque, ha retomado la bandera prohibicionista con un discurso que se repite, sin que los argumentos cambien. Desgraciadamente, el presidente Biden continuará con las medidas prohibicionistas, así que por ahora no se vislumbran alternativas distintas a la aspersión. En los próximos años se mantendrá un discurso que sigue haciendo daño. Mientras tanto, amparadas en las economías ilegales, se consolidan las disidencias de las Farc, el Eln, y los grupos armados como el Clan del Golfo. ¡La guerra continúa!

vi) Mejorar la distribución del ingreso y de la riqueza. El camino privilegiado para lograr este propósito es la tributación progresiva. Así que la tarifa del impuesto debe ir subiendo a medida que aumenta el ingreso y la riqueza de la persona.

vii) Flexibilizar la política monetaria. La transformación de la matriz energética exige un volumen considerable de recursos. En este proceso es indispensable el liderazgo del Estado. El Banco de la República tiene que flexibilizar la política monetaria, de tal forma que facilite la financiación de las inversiones en energía limpias.


Los cambios no dan espera

Los cambios que requiere la economía colombiana no dan espera, porque la situación climática se ha agravado, y es urgente tomar medidas que garanticen la sostenibilidad. Para que este proceso sea exitoso es indispensable mejorar la distribución del ingreso y de la riqueza. Sin equidad no hay sostenibilidad.

La transformación de la matriz energética se tiene que realizar bajo la dirección del Estado. Además de enviar mensajes claros a favor de la sostenibilidad, el gobierno tiene que garantizar los recursos necesarios para subsidiar la transformación de las relaciones productivas, apuntando hacia una economía limpia. En este proceso es importante fortalecer el mercado interno, estimulando la producción nacional, y favoreciendo la demanda interna.

jorgeivangonzalez29@gmail.com

14 de agosto de 2021

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