Revista Digital CECAN E3

Examinar. Entender. Evaluar

La calle nos espera

Tuvieron que quebrar el país y meternos la mano al bolsillo para que saliéramos de nuevo a las calles, para tomarnos la democracia como tal y para entender que a punta de numerales, publicaciones y discursos en redes sociales, el país no iba a cambiar.

Ni las muertes de los líderes sociales, ni los ataques contra el proceso de paz, ni los asesinatos de jóvenes y las violaciones a niñas por parte del ejército, habían hecho estallar una gran manifestación como la que se espera el 28 de abril. ¿será que duele más la plata que la vida? Quiero pensar que no, en mi positivo pensamiento está inmersa la idea de que quienes convocaron al paro estaban esperando la gota que rebosara el vaso para tomarse las calles.

Ah hijuemadre aguante el que tenemos los colombianos, es que pasa de todo, nos hacen de todo y nosotros ahí, “llevándola, porque qué más”.

Las imágenes de Gaitán, Galán y Garzón se han convertido en el pan de cada día, tal parece que al fin estamos comprendiendo aquellas frases que en su momento movieron masas y que el miedo y la violencia hicieron callar. Parece que el raciocinio va en aumento y junto con esto el entendimiento de la lucha de la “mamertería castrochavista” de la izquierda auspiciada por el foro de Sao Paulo y Rusia.

Luego de mucho, parece, estamos comprendiendo la importancia de elegir un buen gobierno, nos tocó ver con creses que eso de “hay que votar por el menos peor” no vale y que el seguir votando por los mismos no nos va a llevar a caminos distintos. Parece, insisto, porque cada cuatro años la amnesia de apodera de muchos; parece, de nuevo, porque cada cuatrienio unos cuántos se olvidan de las decisiones egoístas, tiranas y ególatras de los gobernantes de turno, se tapan los ojos y los oídos para no ver ni escuchar las injusticias, las violaciones a los derechos humanos, la corrupción y las burlas que le hacen al pueblo a punta de “jugaditas”.

Llegó el momento de tomarnos las calles, de sacar todo eso que llevamos aguantando y de hacer valer nuestra palabra, nuestros votos y nuestros derechos. Ha llegado la hora de probar de qué estamos hechos, de hacerle ver a esa élite tirana que cuando el pueblo habla, ellos escuchan. Es el momento de parar por todos los que no están, por los que han caído mientras luchaban y para reivindicarnos como sociedad, como pueblo y como país.

Tuvieron que meternos la mano al bolsillo, tuvimos que esperar tres años de malas decisiones de un gobierno corrupto, aprendiz e impuesto, hubo que aguantar mucho para entender, para comprender y para ver que merecemos más, que el país merece más y que si queremos un futuro pleno, hay que luchar por él porque los gobernantes de siempre no han sido ni fueron capaces de legislar por y para el pueblo.

Hay esperanza. El 28, Colombia se toma las calles, la sociedad empoderada dice no más. El miedo se va, ni el ESMAD, ni la policía, ni los políticos, ni los medios de comunicación vendidos al poder van a poder frenar esta masa crítica que va con toda a luchar por el país que merecemos.

Hay fe, porque hemos aprendido la lección y sabemos que un paro de horas o pocos días no va a servir. Ya las cortinas de humo no van a funcionar para callarnos y menos para asustarnos.

Hay rebeldía y ganas de luchar, porque si tenemos que volver mierda este país para sacar a esa clase política enferma y corrupta y reconstruirlo, lo vamos a hacer.

Pueblo, nos vemos en las calles.