Revista Digital CECAN E3

Examinar. Entender. Evaluar

La patria está por construir

Carlos Castro Saavedra Poeta envigadeño, habitante de la época de la violencia, y creador de himnos como el del Ingenio Río Paila y el Cooperativismo colombiano fue un constante buscador de la resolución de los conflictos y la lucha por mejores condiciones de vida para los ciudadanos; es decir, un inquieto por la paz y por el trabajo, ambos encaminados a la construcción de la patria.

“Colombia sin tiros ni muertos en la espalda” recitaba el poema “Definiciones de la Paz” un proyecto común que parece imposible de alcanzar, sobre todo con el incremento de homicidios en algunas zonas del país, en especial de nuestra querida Cali. Y es que al analizar los diversos mensajes en redes sociales se percibe que el valor del muerto depende de la oportunidad política que pueda generar; y a su vez la respuesta institucional varía según extrañas categorías de importancia ¿Tiene que ser uno un asesinado famoso para tener la tranquilidad de la verdad para sus familiares?.

Dios y Patria anuncia el escudo de la policía; Patria, Honor y Libertad anuncia el escudo del ejército de Colombia; Libertad y Orden el de nuestra República, palabras grandilocuentes para un Estado que se entregó a la lucha política y dejó los valores de la patria y los mandamientos de cristo, en especial, respecto al cuidado de la vida como una promesa a alcanzar con “ingobernables” limitantes.

Decía desde la misma montaña envigadeña, el poeta Gonzalo Arango, que: “El poder sin moral es ciego y enemigo del espíritu y sus hombres a falta de razones inventan la violencia para justificar su locura y regir a los hombres con leyes de muerte”. Nosotros en pleno siglo XXI seguimos haciendo el llamado para la construcción de esa patria donde todos quepamos, no esperamos culminar tal proceso en esta vida, solo queremos volver a unir a los Colombianos, sacarlos del humo del Poder y la pólvora que sigue llenando los campos y ciudades con hedor de la sangre.

En sintonía con este proceso se ha creado por la Arquidiócesis de Cali la Comisión por la Vida, una mesa donde están invitados ciudadanos, colectivos, agrupaciones, concejales, gremios, académicos y cualquier fuerza de voluntad que quiera reducir los homicidios en la ciudad, pues con más de 1.000 vidas perdidas al año, una catástrofe social es lo que ha campeado en nuestra ciudad por más de 30 años.

Está invitación es a seguir construyendo Patria, a tomar distancia como lo sugerí en la última columna de las peleas polítiqueras, pues la realidad de nuestros conciudadanos nos llaman a continuar en la tarea de fortalecer lazos cívicos para afrontar aquello que para ellos es solo una consigna. Invitación a los empresarios en la necesidad de visibilizar la relación que tiene el empleo con el incremento de la violencia; pues si bien un desempleado no se convierte automáticamente en delincuente, el no tener estabilidad en el hogar incrementa la vulnerabilidad a que en el núcleo del hogar alguien perciba como atractiva una oferta de la ilegalidad.

La comisión por la vida reconoce que las causas de los homicidios son las múltiples violencias y en ellas, todos tenemos algo que aportar, todos construimos esa patria colombiana que no tenga que recurrir a los tiros, ni tenga que cargar la muerte de los jóvenes a su espalda; en eso estamos esa es la patria que algunos jóvenes queremos construir. 

John Fredy Bustos – Integrados