Revista Digital CECAN E3

Examinar. Entender. Evaluar

La travesía para acompañar al Ecuador Indígena

Los acuerdos para levantar el paro nacional

Por Néstor Cristancho

-No tienen forma de llegar a Quito. Se van a quedar ahí en Tulcán no más. -Nos dijo el funcionario de Migración Colombia en Rumichaca, sellando el pasaporte y que nos esperaba de regreso en unas cuantas horas, cuando desistiéramos.

Y llegamos a Quito y no le volvimos a ver la cara al de la ‘Migra’.  Desde Tulcán, con el desabastecimiento de gasolina, consecuencia del paro nacional que vivía el Ecuador, tuvimos que tomar un carro particular que conducía a toda velocidad don Hernán y por el que nos cobró 50 dólares.

-Chucha, es que, gasolina no hay. Y la que hay, es bien cara. Además nos toca pagar cuatro retenes para llegar a Ibarra.

Y así llegamos a la ciudad de Ibarra, provincia de Imbabura. Viendo las largas filas para tanquear 10 dólares de gasolina. Comimos una “menestra”, como le dicen a los platos con lentejas o frijoles, arroz y una porción de carne, y nos fuimos en un carro aproximadamente un kilómetro antes de San Antonio de Ibarra. Otros 10 dólares, por el riesgo de acercarse al punto de bloqueo.

Empezamos a caminar por la carretera Panamericana, que desde ahí estaba bloqueada de norte a sur a lo largo del país, entre Colombia y Perú.  La caminata empezó a la 1 de la tarde. Con buen sol y una temperatura de unos 15 grados centígrados. En total fueron casi 6 horas de marcha hasta Peguche, una parroquia del cantón de Otavalo.

Las parroquias son las divisiones político-territoriales de menor nivel en Ecuador. Los cantones y distritos metropolitanos son como los municipios en otros países. 

Con mi colega Jhonatan Buitrago, de Canal 2, fuimos atravesando retenes que las comunidades indígenas montaron casi cada 3 kilómetros para evitar que “los chapas” y los “milicos” pudieran abrir paso. Como no pudieron, hasta que este 1 de julio, después de 18 días, se dio por levantado el paro nacional del Ecuador. 

No queremos prensa mentirosa

Advertidos de que las comunidades indígenas, o mejor, las Naciones Indígenas como se llaman en Ecuador, no quieren para nada a la prensa tradicional porque solo hablan mentiras o silencian al pueblo, nos dijeron que siempre pidiéramos permiso y nos identificamos antes de sacar cámaras o intentar grabar algo.

Por eso solo hasta llegar a la parroquia de San Roque, cuando vimos una marcha reclamando la salida del presidente Guillermo Lasso “por ser un banquero que administra al país como un negocio, y al pueblo que le reclama que lo escuche lo reprime con fuerza bruta”, les pedimos permiso para grabar.

-A ver, ¿ustedes quiénes son? ¿Qué es eso de Canal 2?

Les contamos que éramos el Canal de la Gente, de la resistencia colombiana. Nos miraban como que “vamos a juetearlos”, hasta que la líder Blanca Córdoba vio nuestra red en Facebook y varios comuneros revisaron el contenido del Canal y dijeron:

-Estos son de los nuestros. Denle pues. Pero nada de grabaciones, porque eso lo cortan. Si quieren, vamos en vivo y dejen decir al pueblo…

Ahí comenzamos la serie de transmisiones de Canal 2 en el paro Nacional ecuatoriano. Doña Blanca Córdoba se comunicó con Vanessa Arellano, en Peguche, otra respetada lideresa:

-Lleguen como puedan, que desde aquí en Peguche los hacemos llegar a Quito como sea.

Y pudimos, caminando seis horas hasta la Plaza de Pillman en Peguche, para ser recibidos con toda atención por Vanessa, que lo primero que hizo fue organizarnos otra entrevista en vivo desde el punto de resistencia en Peguche, rodeados de cientos de hermanos quechuas que de todas formas nos miraban escépticos. 

-Hay un profundo odio aquí en Ecuador por lo que hacen los medios de comunicación tradicionales. Solo hablan según sus intereses y los intereses del poder. Por eso pedimos que si viene la prensa internacional, que no pertenezcan a esa prensa mentirosa comercial. -Nos reclamaban l@s primeras líneas.

Y nos dijeron de los 10 puntos con que las Naciones Indígenas le reclaman a Guillermo Lasso por el incumplimiento de las promesas de campaña que hizo y las medidas que fue tomando en favor de los empresarios y en contra del pueblo ecuatoriano. Como que la exploración petrolera y minera en el Amazonas se hiciera sin consulta previa a los pueblos, como quebrar al Banco del Pacífico para apoderarse de él, e incluirlo en su Banco Guayaquil, del que Lasso es el dueño. Como aplastar al sector agropecuario con beneficios para las empresas extranjeras. Como quebrar al sector salud. Como subir los combustibles a precios nunca vistos, que encareció el costo de vida y provocó el levantamiento social del país el 12 de junio de este 2022.

Ahora, a este primero de julio, cuando escribimos esta crónica, Lasso cedió en una segunda rebaja y el precio del diesel bajó de 1.90 a 1.75 dólares el galón. La gasolina extra, de 2.55 a 2.10. Además se comprometió a cumplir en 30 días acuerdos para ejecutar las 10 demandas del comité de paro. Lo que permitió el fin de la protesta social, el levantamiento de los bloqueos y el regreso de las naciones indígenas a sus territorios.  

30 días en guardia

Durante los siguientes 30 días, el gobierno de Guillermo Lasso deberá focalizar los beneficios para combustible a los sectores más vulnerables de la economía del Ecuador: Campesinos, agricultores, transportadores, pescadores, entre otros.

Ya tuvo que derogar el Decreto 95 con lo que las comunidades garantizan la protección de sus territorios de la exploración y explotación petrolera.

El Gobierno Lasso prometió en estos 30 días reformar el Decreto 151 para impedir minería en áreas protegidas y territorios ancestrales, y para garantizar la consulta previa con las comunidades antes de autorizar títulos de extracción.

Lasso tuvo que declarar en emergencia al sector salud para dotar inmediatamente de insumos y medicinas a los hospitales y centros de salud, además de la revisión de los despidos masivos que han sufrido los trabajadores de ese gremio.

El gobierno deberá asumir el control de precios de los productos básicos de la canasta familiar. También tendrá que elevar los bonos y beneficios para familias vulnerables, para pequeños y medianos productores, más la reducción de tasas de interés, condonación de deudas y créditos al sector productivo de mediana y pequeña empresa.

Una mesa de vigilancia se mantendrá al tanto del cumplimiento de este pliego por 90 días. Y así concluye el paro nacional que hizo temblar a Guillermo Lasso antes de su primer año de gobierno.

Fin de la travesía

Y así como se regresaron los hermanos quechuas, amazónicos y de todas las Naciones Indígenas ecuatorianas, nos regresamos de Canal 2 a Cali. 

Pero quedamos con el ánimo del poder solidario de esas Naciones que con todo y paro estaban “zapateando” y celebrando su nuevo año, el Inti Raymi, que ocurrió el 21 de junio en plena protesta.

Con ese ánimo y después de la entrevista en Peguche nos fueron recibiendo las comunidades y nos despacharon en una camioneta con alimentos e insumos médicos para los heridos de la brutalidad policial en Quito. Seis son los muertos, 30 heridos, un número no establecido de detenidos arbitrariamente, y el uso ilegítimo de la fuerza, como condenó al gobierno Lasso una misión internacional de Derechos Humanos y hasta el propio papa Francisco.

Fuimos pasando unos 50 poderosos retenes a lo largo de la carretera Panamericana, y hasta una camioneta tuvimos que correr a pulso, entre unos 8 hombres, para abrirnos paso a Quito y llegar a la Universidad Central y ser recibidos en la Facultad de Comunicación Social (FACSO), donde había olla comunitaria y se daba albergue a los manifestantes.

Logramos llegar a la Casa de las Culturas, conocer y entrevistar al máximo dirigente del paro, un nativo original de Cotopaxi, don Leonidas Iza, que además es congresista, o Asambleísta como le llaman en Ecuador a los congresistas. 

Don Leonidas además preside la CONAIE, la Confederación de Naciones Indígenas del Ecuador, al lado de una guerrera amazónica llamada Zenaida Yasacama.

Ellos nos enseñaron de su lucha y su compromiso. Del respeto y la fuerza de esas naciones indígenas. De sus organizaciones, la CONAIE, la FENOCIN (Indígenas y afrodescendientes), entre otras. Con ellos tuvo que medirse el gobierno Lasso. Hasta metió preso a don Leonidas por alborotarle al pueblo. Lo descalificó en cadena nacional. Y al final le tocó ceder, sin dar la cara. Nada más por la tele. Como banquero que solo sabe dar órdenes, pero que después de reprimir a su ciudadanía levantada, queda en jaque. Hasta en el congreso, la Asamblea Nacional, se discutió su destitución por la brutalidad represora y el fracaso social de su primer año como presidente.

Ahí le quedó dicho que si no corrige el rumbo, volverán millones. 

Y volveremos con Canal 2, porque los pueblos del mundo se levantan, incluso contra la prensa mentirosa tradicional, y porque es hora de un periodismo para la Gente. 

NC

Quito, 30 de junio 2022