Revista Digital CECAN E3

Examinar. Entender. Evaluar

Pensamientos Sobre la Seguridad Alimentaria

El aire, el agua y los alimentos son las tres cosas primordiales que necesitamos para vivir. El refugio, la vestimenta y muchas otras cosas nos mejoran la calidad de vida. Y hay otras como el amor, la amistad o el afecto, reconocimiento y respeto de los demás sin los cuales probablemente no vale la pena vivir.

Vivimos en un mundo que en 100 años pasó de 1860 millones a 7500 millones  de habitantes y se espera que para 2050 se alcancen los 9000 millones. Sin los reportes de Alexander Von Humboldt del uso de guano como fertilizante en Perú en el siglo XIX y posteriormente el desarrollo de los fertilizantes artificiales en el siglo XX, probablemente no habría sido posible un crecimiento poblacional de esa magnitud.

La seguridad alimentaria consiste en contar con la posibilidad de conseguir alimentos suficientes para el sustento de los habitantes de una región. La inseguridad alimentaria es lo contrario, no poder conseguir alimentos suficientes para el sustento de las personas por escasez, carestía o la razón que sea.

Uno de los riesgos de inseguridad alimentaria que tenemos es la escasez de fertilizantes, aunque desafortunadamente no es el único.

Colombia, como el resto de los países enfrenta actualmente la perspectiva preocupante de una época de bajos rendimientos en los cultivos y por lo tanto un riesgo en la seguridad alimentaria de nuestra población.  Esta perspectiva se debe a que a nivel mundial se vislumbra una escasez de potasio y fósforo que junto al nitrógeno son los principales componentes de los fertilizantes usados actualmente en la agricultura.

Este año, debido a la crisis de comercio marítimo en la que estamos desde hace mas de un año, y a los altos precios del petroleo, tenemos un alto costo de los insumos agricolas, entre ellos los fertilizantes. Pero aún cuando se solucione ese problema, tendremos que el fósforo y el potasio están escaseando a nivel mundial y se están convirtiendo en recursos estratégicos en los países desarrollados lo que nos dejará a nosotros en pésima posición para conseguir esos recursos en un futuro no muy lejano.

El 81% del potasio que se usa actualmente en el mundo es producido en Canadá, Rusia, Bielorrusia y China, dejando solo el 19% para el resto de los países productores. Sin embargo, las reservas de este bien aún podrían abastecer la demanda actual por varios siglos.

De otra parte, no sucede lo mismo con el fosfato que ya presenta muestras de escasez, como el hecho de que su precio ha subido el 80% en los ultimos dos años y que China haya prohibido exportar su producción nacional y destinarla exclusivamente a su demanda de fertilizantes interna. En el caso del fosfato, Marruecos tiene el 75% de las reservas, China el 5%, Siria y Argelia el 3% cada uno, dejando el saldo para el resto de los países que cuentan con reservas, los cuales no superan el 2% individualmente.

Con el fosfato, las reservas podrían agotarse en los próximos 50 años y eso es muy preocupante. Si el rendimiento de las cosechas mundiales se ve reducido y mantenemos la población actual, muchos paises presentarán riesgo de hambre y crisis humanitarias por ese flagelo.

Colombia debe empezar a trabajar en soluciones a estos problemas que ya se ven venir. Una posible solución la tenemos en cada una de nuestras ciudades. Debemos trabajar con tecnologías que recuperen el nitrogeno y fósforo presente en las aguas residuales de nuestras ciudades para aprovecharlos como fertilizantes.

Este es uno de los campos de investigación e inversión prioritarios para nuestra nación, que desafortunadamente estamos dejando desatendido.

Pablo Antonio Perez Valencia.