Revista Digital CECAN E3

Examinar. Entender. Evaluar

Imagen tomada de www.elpais.com

¿Qué tal si…?

En mi entrada anterior “Improvisando planificadamente en tiempos difíciles” hablaba sobre lo que puede suceder cuando nos enfrentamos a una novedad teórica y que para efectos de la lectura tenía que ver puntualmente con el COVID-19 y exponía el ejemplo de la partida Ding vs Caruana en el Torneo de Candidatos 2020, (a propósito fue cancelado el jueves 26 de marzo por el coronavirus) en la que se impone el chino tras una jugada nunca antes hecha por el ajedrecista americano. Mencionaba entonces que ante una situación no vivida antes había que: jugar a ganar, entender cómo cambia la posición y conocerse suficientemente.

Hoy quiero hablar de la otra cara de la moneda: cómo proponer una novedad teórica sin perder en el intento. En la partida que les mencioné Fabiano Caruana realiza una jugada que se hacía por primera vez en la historia y por un error en la secuencia de movimientos posterior termina perdiendo. Pero hay algo más. Para la siguiente ronda hizo lo mismo: proponer otra novedad teórica y al final terminó empatando con el ruso Nepomnianchtchi. ¿Acaso innovar puede llegar a ser un error costoso? Si no se toman las debidas precauciones, si no se hace bien, sí. Basta con googlear cuáles han sido los peores inventos del siglo XXI.

Las redes de inversionistas, tanto oficiales como privadas, buscan apoyar con fondos de capital semilla aquellas ideas de negocio que ofrezcan un componente innovador. ¿Por qué lo hacen? Porque básicamente buscan ideas ganadoras, ideas escalables, ideas diferentes, no lo mismo de siempre.

Lo primero que hay que saber es lo que significa innovación. El Manual de Oslo dice lo que es innovación y lo menciona como: la concepción e implantación de cambios significativos en el producto, el proceso, el marketing o la organización de la empresa con el propósito de mejorar los resultados. Los cambios innovadores se realizan mediante la aplicación de nuevos conocimientos y tecnología que pueden ser desarrollados internamente, en colaboración externa o adquiridos mediante servicios de asesoramiento o por compra de tecnología.

Los procesos de innovación responden a cuatro pasos importantes. Cada paso es una pregunta según se muestra a continuación:

  • ¿Qué es? Descripción detallada de la situación actual, del problema que se quiere resolver o la necesidad a satisfacer.
  • ¿Qué tal si…? Proceso de generación de ideas que consiste en pensar situaciones hipotéticas para darle forma a la idea de negocio, solución a la problemática u objetivo a cumplir.
  • ¿Qué sorprende? En este paso es importante pensar en lo que puede llegar a sorprender al cliente basándose en lo que resulte en común de estos tres conjuntos: lo que el cliente quiere, lo que se puede hacer y la viabilidad financiera; es decir, si lo que el cliente quiere se puede hacer y si se puede financiar.
  • ¿Qué funciona? Realizar muchos experimentos pequeños y de bajo costo en el que se valide si la idea es buena o no y en el que cada uno de estos experimentos debe aportar un conocimiento nuevo para que la innovación sea escalable.

¿Cómo crees que Fabiano Caruana se decidió a mostrar novedades teóricas en este Torneo de Candidatos? Es altamente probable que haya estudiado junto a su equipo de asesores una secuencia de jugadas en la que después de varias horas de análisis con módulos potentes determinaron que ese movimiento novedoso le daría ventaja suficiente contra su rival. Básicamente cumplieron con el segundo paso del proceso de innovación, se preguntaron ¿qué tal si…?

Lo más valioso de un proceso de innovación ni siquiera es el resultado. Lo más valioso es el trabajo de gestar ideas, pensar el problema, pensar la situación y cómo sortearla de manera exitosa, junto con un equipo de trabajo lo más diverso posible. Personalmente pienso que no hay buenas o malas ideas. Pienso que las ideas se diferencian por su impacto en el contexto en el que se conciben.

Si se ha hecho un buen ejercicio es muy probable que la idea de negocio o la mejora para la empresa proponga un impacto positivo. Si se llega a la conclusión que la idea no impactará mucho entonces no debe descartarse, debe archivarse para usarse en el momento indicado.

Siempre es bueno tener un banco de ideas disponible.

En estos tiempos de cuarentena estoy planeando realizar talleres virtuales por medio de la aplicación Zoom y el primero es en innovación. Si quieres hacer parte de este taller por favor escríbeme a [email protected]

Felipe Franco.

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