Revista Digital CECAN E3

Examinar. Entender. Evaluar

Reflexiones sobre la Reforma Tributaria

El Paro Nacional contra la reforma tributaria ha sido una manifestación de luces y sombras, por un lado, cientos de personas ejerciendo pacíficamente su derecho a la protesta y por otro, un pequeño grupo de personas demostrando lo más bajo del ser humano. Entristece que estos últimos tengan un mayor impacto en la sociedad que los primeros, afectando principalmente a los hogares de menores ingresos.

En Cali, los daños a los bienes públicos y privados ascienden a más de 100 mil millones de pesos, una cifra escandalosa en un momento en el cual, la economía de los hogares y del Gobierno no es la mejor. Se vandalizaron más de 23 buses del transporte masivo MIO, de los cuales nueve quedaron en pérdida total, lo cual empeorará la prestación del servicio para más de 230 mil personas de estrato 1,2 y 3, que son los principales usuarios ¿Qué sentido tiene vandalizar y deteriorar el estado de los bienes públicos? ¿Vandalizar el MIO no es “patear la lonchera”?

No obstante, suponiendo que tanto los hechos vandálicos y las manifestaciones pacíficas son producto netamente del descontento social por la Reforma Tributaria presentada por el gobierno nacional y no por oportunistas buscando sacar provecho económico y/o político, ¿Es realmente necesaria la Reforma Tributaria? ¿Quiénes son los “ganadores” y “perdedores” con esta reforma? Y lo más importante, ¿Los Colombianos somos capaces de discernir cuándo una Reforma Tributaria es conveniente para el país y cuándo no?

Respondiendo la primera pregunta, para nadie es un secreto el esfuerzo fiscal que ha significado la emergencia sanitaria del SARS-CoV-2 no solo para Colombia, sino para el mundo, hasta las empresas y unidades residenciales han tenido que sacar recursos adicionales no presupuestados para cumplir con los protocolos de bioseguridad. El Gobierno Nacional, antes de la pandemia, esperaba para el 2020 cumplir con la Regla Fiscal y llegar a un déficit del 2,2% del PIB, producto de la pandemia, esperamos ahora cerrar en el 2020 con un déficit fiscal del 10% del PIB (cinco veces más), de ahí nace la necesidad de llevar a cabo otra reforma tributaria. 

Continuando con el segundo interrogante, es importante resaltar cuáles deben ser los pilares de una Reforma Tributaria: a. Progresividad de los impuestos (recaudo de los hogares en función de su ingreso) b. Recuperación económica Post-Pandemia  c. Mayor absorción de la mano de obra en el mercado laboral d. Disminución de la desigualdad.

Irónicamente, la reforma tiene aspectos muy sobresalientes en estos pilares. Con el fin de no extender más de lo necesario esta columna, se listan a continuación los puntos de mayor relevancia:

  • Las transferencias sociales a los hogares más vulnerables son un mecanismo muy efectivo para disminuir la desigualdad en los países de primer mundo, por lo cual, la reforma propone una renta universal para los hogares en pobreza y pobreza extrema de hasta 366 mil pesos.
  • La Reforma propone, con el fin de disminuir el desempleo focalizado en los grupos poblacionales más afectados, la disminución de los costos de contratación durante 5 años a los jóvenes menores de 28 años en su primer empleo, adultos mayores no pensionados, personas en situación de discapacidad, mujeres mayores de 40 años y nuevos puestos de trabajo en los que se devenguen hasta 3 SMMLV.
  • Considerando que el 92% de las empresas son de un tamaño pequeño o mediano, se propone una tarifa de renta diferencial para las empresas que devenguen anualmente menos de aproximadamente 500 millones de pesos del  24%, inclusive por debajo del promedio de la región que es del 27.5%, lo cual fomentaría la creación de empresa y la generación de empleo. 
  • El gobierno destinará anualmente recursos para el pago parcial o total del valor de la matrícula de los estudiantes en condición de pobreza y pobreza extrema. 

Respondiendo la segunda pregunta, los ganadores con esta reforma tributaria indudablemente son los hogares de menores ingresos y en sí, las personas en condición de pobreza (como debería ser), pero desafortunadamente son los mismos que están en este momento protestando por tumbarla. Y claro, la reforma tiene un gran costo fiscal, pero es un costo que asumirán los estratos 4, 5 y 6, en coherencia con la progresividad del sistema tributario.

Por lo tanto, usted como lector, ¿cree que las protestas de los últimos días estaban realmente fundamentadas?, a mi parecer, la reforma tributaria sirvió como florero de Llorente del descontento social generalizado con otros temas muy distintos a la Reforma, como son los confinamientos prolongados, la desigualdad de ingresos, la pandemia e ideologías políticas, entre otros.

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