Revista Digital CECAN E3

Examinar. Entender. Evaluar

Salud emocional (110)

Corriendo la cerca.

De niña escuche que una manera de robarse la tierra en espacios muy grandes y donde no había control policial ni escrituras confiables, era corriendo las cercas. Es decir, cada noche el “vivo” abusador, mandaba a correr los linderos y cada amanecer su terreno era más grande y el de sus vecinos más pequeño. Pues bien, con esto de la pandemia sucede algo semejante. Cada dia o cada noche, parece que nos corren la cerca. Un día más, una semana más, un mes más… Nada que llega al límite para conocer la realidad de lo que sucede. Además, como existe una gran desconfianza hacia todo lo oficial (nos han mentido tanto) la sensación de no saber cuándo se va a detener esta avalancha produce una tremenda desazón. Y no parece que fuéramos a tocar tierra pronto. Como quien dice; tenemos que seguir en este maremagnum y aprender a sobrevivir en el caos. Entonces solo queda el presente, solo queda el hoy como tabla de salvación. Entre menos futuro planee, entre menos expectativas tenga sobre el porvenir, menos duro nos darán las noticias porque no habrá comparación. Solo existe lo de hoy, el límite es hoy.  No podemos esperar finales para cifras, o para curvas o para planes económicos. La cerca se corre cada día y es en esta incertidumbre donde tenemos que seguir viviendo. Que paradoja entre menos futuro imagine más presente percibo y dejo de centrar el interés en el vaivén de la corrida de la cerca. Así puedo sentir más tranquilidad. ¿Qué terreno piso? Solo el presente. ¿Qué tengo? Solo lo de hoy. ¡Es lo que corresponde!