Revista Digital CECAN E3

Examinar. Entender. Evaluar

Salud emocional (159)

¡No quiero salir!

Que paradoja, ahora el miedo esta en poder volver a la calle. Miedo a volver a la vida “normal”, después de habernos acostumbrado a vivir metidos en la cueva, en la casa. Fue aburridor, monótono pero en definitiva, seguro. ¡Y ya paso! No había necesidad de “emperifollarse“, lo sencillo se apoderó del día a día.

Lo simple, lo natural, nada de complicaciones. Claro, nos talló el confinamiento por problemas de encierro, por motivos económicos, desempleo, pero como no hay mal que por bien no venga, también fue cómodo, tranquilizador. No había trancones, carreras, empujones. Pero llegó el momento de retomar, no la vida anterior (nunca volverá) si no una nueva vida, con protocolos de seguridad obligatorios, con nuevas condiciones, con exigencias incómodas. La calle vuelve a abrirse, es hora de regresar.

Este miedo a volver se denomina “síndrome de la cabaña ” para definir el temor que existe a salir de este “refugio” o confinamiento y regresar al frenesí anterior. Una chiquita de 7 años le dijo a su mamá “pero es que me gustó más la casa”.

Cuantos no estarán de acuerdo con ella, porque la casa es protección para personalidades nerviosas y tímidas. Puede darse una especie de paranoia, miedo al otro que creo me puede hacer daño, lo que me obliga a protegerme de él y de todos. ¡El otro es potencialmente mi enemigo!

Pero no todos piensan igual. Para muchos, volver es el fin del encarcelamiento y la libertad. Lo importante es respetar la diferencia. Hay que recordar esa magnífica metáfora de que todos no estamos en el mismo barco aunque si enfrentamos la misma tempestad.

El barco de cada quien es distinto, por eso la llegada al puerto también marca diferencias. Lo importante es no igualarnos. Que rico, ¡volvimos! Que miedo, ¡volvimos! ¿Cual está equivocado? Es el manejo de la diferencia, es el respeto por el otro, por sus fantasmas y miedos personales. Ojala lo hayamos aprendido en el confinamiento. Entonces si valió la pena lo vivido.