Revista Digital CECAN E3

Examinar. Entender. Evaluar

Salud emocional (187)

Cuentos de hadas

No creo que hoy estaría interesada en transmitirle a una chiquita de 4 o 6 años cuentos de hadas, donde Blanca Nieves o Cenicienta fueran aquellas historias que construyeran sus sueños. No me gustaría, para nada, que una niña del mundo de hoy, aprendiera que un hombre “le va a salvar la vida” cuando tenga dificultades.

No quisiera que una niña, esencia de mujer, aprendiera que el romanticismo es real, que la vida se puede construir con base en ideales románticos donde ella -mujer- está desprotegida, es inferior o tiene que “sufrir” para ganarse el premio (¿un hombre?).

Esta niñita que escucha esos “cuentos de hadas” posteriormente tendrá que aprender –en carne viva y sin anestesia- que el amor no es lo que la cultura transmitió y parece empecinada en continuar repitiendo. Tendrá que aprender desde sus entrañas que lo que se le dijo sobre el amor y la vida son mentiras. Existen otra multitud de cuentos e historias para niños y niñas que no deben tener el carácter “dulzón”, equivocado y dañino que se transmite a través de estos cuentos de princesitas.

Quien quiera leerle a su hija Cenicienta está en todo su derecho. Además, si fuera lo suficientemente materialista diría que “maravilloso” desde la psicología. Entre más “mentiras” transmita la cultura mejor nos va los psicólogos y psicólogas que luego tenemos que “aterrizar” todas las estupideces que transmiten la cultura y la educación. Pero en honor a la verdad a través de una sana información se pueden transmitir otra clase de conceptos y creencias que permitan vivir la vida con los pies mas puestos en la tierra.

En los cuentos de hadas, la niña es presentada frecuentemente como víctima. “La ansiedad, la impotencia, la frustración, una especie de presencia resignada de un destino de humillaciones, de expropiaciones y de sacrificios” son los que caracterizan su vida. Y tiene que aprender a esperar. “la espera está ligada a la paciencia, cualidad femenina por excelencia: se les enseña a las niñas que no sirve de nada rebelarse, que la vida (la de las mujeres) es así. Y se les enseña algo más que la paciencia: la resignación y la evasión en el imaginario”.

Entonces, tratando de despertar conciencia sobre lo que significa ser mujer si ha sentido en carne viva lo que la cultura transmitió no permitamos que se masifique mas este esperpento de cuentos de hadas donde la mujer es víctima. Escriba, hable, genere una red de alerta porque no podemos creer que el ideal de formación de una niña hoy, mujer en un abrir y cerrar de ojos, puedan ser los cuentos de hadas… ¿Le parece adecuado?