Revista Digital CECAN E3

Examinar. Entender. Evaluar

Salud emocional (191)

Por: Gloria H.

¿Donald Trump desquiciado?

Hoy, la presidenta del senado de los USA acaba de solicitar que se le practique un examen psiquiátrico al presidente para saber si esta en sus cabales. Interesante planteamiento para mañana, que se celebra el día de la salud mental. Interesante porque la salud mental o emocional no es solo asunto de mujeres, niños o ancianos. Un dirigente es un hombre o una mujer que fácilmente puede tener problemas en su personalidad. ¿Delirios de grandeza? ¿Irreverencia? ¿Narcisismo? ¿Todos los anteriores? ¿Sucede algo con Trump? ¿Está en sus cabales? ¿Usted le entregaría el manejo de su empresa a un hombre como él?

La salud mental tiene que ver con las emociones, con la historia familiar, con los acontecimientos sociales, con las creencias transmitidas por la cultura. Es decir la salud mental es todo aquello que “guarda” el cuerpo físico, que lo impregna y que no se “ve” tan fácilmente. Por eso muchos creen que “no existe” que en definitiva es manejable con voluntad, que es flojera, debilidad, fragilidad, falta de perrenque.

La salud mental es hoy por hoy, la pandemia más fuerte que vive el mundo y a la que pocas bolas se le ha parado. Preocupados por el cuerpo físico y por la economía, no se consideraron los efectos devastadores que el encierro, soledad, aislamiento, falta de espacio físico, agotamiento, saturación, podrían traerle a las personas.

Pero aquí estamos aprendiendo a manejar un cúmulo de emociones desbordadas para lo que nunca estuvimos preparados. El analfabetismo emocional es aplastante. El día de la salud mental nos recuerda que todos somos vulnerables y que sentir angustia, miedo, ansiedad o depresión, (por nombrar algunos síntomas) no es debilidad.

Buscar ayuda es una manera de salir adelante. Una información adecuada con seguridad le da más sentido a tu vida y ayuda a despejar el futuro. La salud mental no significa locura sino búsqueda de calidad de vida.

Si aceptas cuidar tu cuerpo, si asistes al gimnasio, ¿Por qué no aceptar cuidar tu mundo emocional? Sin el equilibrio de los dos difícilmente puede darse estabilidad para ti y para los que te rodean. No se va al psicólogo porque se esta loco. Se consulta un psicólogo precisamente para evitar enloquecerse.