Revista Digital CECAN E3

Examinar. Entender. Evaluar

Sobre el sistema penitenciario colombiano

¿Hay alguna manera de mejorar las condiciones en las cárceles de Colombia?

A propósito de una columna que escribió en nuestro medio cecane3 el doctor Alexander Montaña Narváez, llevo algún tiempo preguntándome cómo podemos mejorar las condiciones de los reclusos y a continuación les compartiré mis pensamientos al respecto.

En junio de 2020, www.radionacional.co publicó una información sobre la composición de los recluidos en las cárceles de Colombia de acuerdo a los delitos por los cuales estaban condenados o sindicados.

Me permito presentarles una tabla en la que condenso la información relevante:

DELITO Nº RECLUIDOS % DEL TOTAL
Homicidio 27821 19,13%
Hurto 25836 17,76%
Concierto para delinquir 24109 16,58%
Tráfico de estupefacientes 23242 15,98%
Porte ilegal de armas de fuego 19504 13,41%
Delitos sexuales con menores de 14 años 8090 5,56%
Acceso carnal violento con menores de 14 años 6664 4,58%
Tenencia de accesorios de armas de fuego 5285 3,36%
Extorsiones 4884 3,36%
Otros 3703 2,55%
TOTAL 149138  

Como podemos ver, el 82,86% de los recluidos están en la cárcel por solamente los primeros 5 delitos. Y eso me hizo preguntarme varias cosas.

La primera pregunta es si nuestro sistema judicial y penal tiene muy pocos delitos tipificados y como no soy abogado tuve que visitar  www.conceptosjuridicos.com y encontré que en el código penal el libro segundo que trata sobre los delitos en particular, contiene 18 títulos con los diferentes delitos que se consideran en ese código. O sea que 5 de 18 posibles delitos concentran el 82,86% de las personas recluidas en Colombia.

La segunda pregunta es si por alguna razón el sistema judicial colombiano es más eficiente para juzgar estos 5 delitos que para juzgar los demás 13 delitos que encontré en el código penal. Desafortunadamente, no tengo respuesta a esa pregunta y tendremos que suponer que no hay ningún sesgo que altere la eficiencia de condena en un tipo delincuencial o en otro.

Por último, me pregunté si habría algo en común sobre esos cinco delitos que aglomeran al 82,86% de los recluidos en Colombia. En el cuarto lugar del escalafón se encuentra el delito de Tráfico de estupefacientes con el 15,98% del total de personas recluidas en Colombia. Este es un delito considerado dentro del título de delitos contra la salud pública en el código penal colombiano. Uno podría colegir que algún porcentaje de las personas recluidas por el delito de porte ilegal de armas de fuego y tenencia de accesorios de armas de fuego también han estado de alguna u otra manera en la actividad del narcotráfico, aunque no por ello estén en prisión. Y, de otra parte, como por ser el narcotráfico una actividad al margen de la ley, es usual el ajuste violento de cuentas como manera de resolver conflictos del negocio, también podríamos colegir que alguna parte de los recluidos por homicidio se debe también al narcotráfico.

Si dijéramos que la mitad de los delitos de homicidio, porte ilegal de armas de fuego y tenencia de accesorios de armas de fuego se deben al narcotráfico, y yo creo que probablemente son más casos, tendríamos que el 34% de todas las personas recluidas en Colombia (unas 50.700) lo estarían por delitos de narcotráfico o relacionados con el narcotráfico.

El INPEC tiene una apropiación presupuestal de 1,22 billones de pesos al año, así que podríamos decir que cada uno de las 149,138 personas recluidas nos cuesta a los colombianos 681,696 pesos al mes. O sea que esas 50,700 personas que están recluidas por delitos relacionados con el narcotráfico, nos cuestan 34 mil 561 millones de pesos al mes.

Entonces, si pudiéramos de alguna manera reducir los recluidos por delitos de narcotráfico o relacionados con el narcotráfico, podríamos liberar recursos del presupuesto nacional como para construir 346 viviendas de interés social gratis cada mes para aliviar el déficit habitacional en el país, por ejemplo.

Ahora, eliminar el narcotráfico no hemos podido y no vamos a poder tampoco, por muchas razones que no voy a discutir ahora. Pero si podríamos eliminar su prohibición. Si eliminamos la prohibición se reducirían tanto los índices de criminalidad como los de violencia en el país, pues al ser un negocio legal, los conflictos deberían dirimirse en los tribunales como el resto de los conflictos comerciales legales. Habría una gran descongestión en los juzgados y en las cárceles, mejorando las condiciones de hacinamiento y ahorrando al estado una buena cantidad de recursos que podrían ser dirigidos para mejorar la competitividad del país. Además, el nuevo negocio tendría que pagar impuestos que deben ser altos para atender la prevención y atención de salud de los drogadictos. Porque sí es probable, que los índices de consumo de estupefacientes se incrementen, pero como dije en otra columna (La libertad pospandemia) «El gobierno debería ser solo para proteger nuestra vida y bienes (de nuestros congéneres, no de eventos naturales) y para hacer cumplir los contratos» y el gobierno tampoco debe estar para protegernos de nosotros mismos, debo agregar.

Columna del doctor Alexander Montaña Narváez: https://cecane3.com/el-sistema-carcelario-en-colombia-es-un-engranaje-ilicito-de-tortura/

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PABLO ANTONIO PEREZ VALENCIA.

@paperezvalencia