El peligro del retraso

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¿Has jugado ajedrez alguna vez? Es probable que conozcas cómo se llaman algunas de las piezas y es precisamente de una de ellas de lo que quiero hablar en esta entrada: el peón. Aunque técnicamente los ajedrecistas no lo consideran una pieza sí es considerado el alma del ajedrez porque en una partida hay igual cantidad de peones como todas las demás piezas juntas, porque determinan si sus propias piezas pueden moverse con facilidad, porque ninguna pieza quisiera cambiarse por un “simple” peón, porque ante una amenaza de un peón deben retroceder o salir de dicha amenaza y por último, porque los peones no retroceden así que cada movimiento que hacen compromete su ejército. Las piezas tienen un valor numérico y el peón, que es la unidad básica del ajedrez, vale un punto. Para dar un ejemplo: un caballo vale tres puntos, así que puede decirse que un caballo equivale a tres peones. Podría pensarse que un peón no valga mucho y llegar a tener la tendencia a menospreciarlos pero tienen tanto potencial que bien cuidados y apoyados en algún momento se podrán convertir en una poderosa Dama.  Los peones generalmente son más fuertes cuando están juntos, pero en ocasiones el desarrollo del juego obliga a avanzar unos y dejar otros atrás. Algo que los jugadores evitan tener es un peón retrasado. Un peón retrasado es aquel que, como su nombre lo indica, se queda atrás de sus hermanos y durante las primeras fases del juego difícilmente los alcance, bien sea porque una pieza enemiga lo tiene bloqueado o porque esté defendiendo una pieza de su mismo ejército. Un peón retrasado generalmente se convierte en una debilidad que el contrincante puede aprovechar para atacar fácilmente y que obligaría a defenderlo con piezas de más alto valor. Esto redunda en la incapacidad de generar iniciativa en el juego, controlar el centro del tablero y llevar las demás piezas a posiciones más estratégicas que permitan obtener algún tipo de ventaja.

Las empresas para crear valor de manera sostenible se apoyan en su talento humano, sus sistemas de información y su entorno organizacional. Para efectos de la metodología de estrategia empresarial que he desarrollado basada en el juego del ajedrez tomaré estos tres ítems: talento humano, sistemas de información y entorno organizacional como si fueran los peones. ¿Cómo se considerarían estos tres elementos organizacionales como peones retrasados? y ¿cómo afectan el desarrollo de la organización en su estrategia empresarial?

Para que una empresa lleve a cabo la estrategia que diseñó es indispensable que su entorno organizacional (cultura organizacional, trabajo en equipo, liderazgo, alineación, etc…) genere un ambiente en el que todos los actores estén sintonizados y sincronizados. Ahora bien, en organizaciones donde no existe el trabajo en equipo o su ambiente es hostil y pesado o su cultura no promueve el desarrollo y bienestar de sus colaboradores, se está presentando un peón retrasado. Para el crecimiento sostenible de la empresa es importante que existan bases de datos robustas, sistemas confiables y actualizados. Si en la organización las bases de datos de clientes potenciales no crecen es probable que la empresa no genere los resultados que espera y se está generando un peón retrasado. Las organizaciones necesitan de colaboradores en constante deseo de superarse y crecer tanto personal como profesionalmente. Si los colaboradores solo esperan recibir su salario y están permanentemente en actitud negativa se está presentando un peón retrasado.

Estas situaciones probablemente empiecen a generar debilidades en la estrategia de la empresa y requiera que se dediquen re-procesos, asignación de talento humano adicional, inversión de capital no presupuestado, etc… Estos recursos podrían haberse utilizado en otras áreas de desempeño que permitieran el fortalecimiento de la estrategia y la aceleración en consecución de resultados y cumplimiento de metas. Como jugador y estratega líder o co-equipero en la estrategia al interior de tu organización:

  • Chequea tus peones: ¿Tienes peones retrasados?
  • Mira más allá: ¿Qué está originando el retraso? ¿Existe algún proceso, cliente, política que bloquee tus peones?
  • Desarrolla tus peones, un paso a la vez: ¿Puedes propiciar un mejor entorno? ¿Puedes fortalecer tus sistemas de información? ¿Puedes brindarle herramientas tanto de trabajo, como motivacionales a tus colaboradores?

Si logras que tus peones no se queden retrasados seguramente podrás llevarlos a mejores posiciones, fortalecerlos cada vez más y generar mayores oportunidades para tu idea de negocio o empresa al mismo tiempo que desde tu ejército sean ellos mismos quienes generan amenazas.

Lo intangible tiene un valor inconmensurable.

Felipe Franco

@CamEmprendedor

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