¡Te pasaste!

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¿Recuerdas mi columna: “El peligro del retraso”? Tanto si la respuesta fue sí o si no tuviste la oportunidad de leerla, aquí te la dejo. Básicamente en ella hablo de los peones, lo que ellos representan en la estrategia empresarial: el talento humano, los sistemas de información y el entorno organizacional; el peligro que reviste el tener peones retrasados y el debilitamiento de la estructura que ello trae consigo.

Hoy quiero hablar de su opuesto por naturaleza: el peón pasado. Un peón pasado es aquel que no tiene ningún tipo de oposición en su camino a la promoción, o sea, convertirse en cualquier otra pieza, generalmente una dama. Está ubicado en el bando enemigo cerca de la coronación, no hay peones contrarios que interfieran su avance; tampoco piezas del bando rival que le amenacen. Lo más recomendado y jugado en una situación así es apoyar el peón pasado con piezas propias para que su avance sea seguro.

Un peón pasado y cerca de la coronación es muy peligroso y eso lo sabía muy bien David Antón Guijarro.

David, más conocido como “el niño Antón” es la revelación del ajedrez español en la actualidad, acaba de coronarse campeón del Tata Steel Challenger sumándose a la élite al puntuar más de 2,700 de rating ELO. Se jugaba la última ronda del Grand Swiss del año 2019 y Antón se medía contra el armenio Robert Hovhannisyan. En este torneo participaba la crema y nata de la élite mundial y era una buena oportunidad de figurar como efectivamente pasó. El niño llevaba las piezas blancas y tras una larga partida en la que había jugado al ataque y de manera muy sólida, se encontraba en un final con clara ventaja de material sobre el armenio pero no era lo único: tenía un peligroso peón pasado y sabía que tenía que aprovecharlo. En una secuencia magistral de combinaciones obliga a las negras, que temían la potencial coronación del peón blanco, a defenderse con garras y dientes y al no ver otra opción, cambiar ese “simple” pero potente peón, por un peón y la única torre con la que disponía el negro obligándolo al abandono, dándole a Antón el quinto lugar en el torneo incluso por encima de jugadores de la talla de Carlsen, Nakamura y otros genios de las 64 casillas. Hovhannisyan entendía que el sacrificio de su torre por el peón pasado de las blancas era necesario, pero no iba a ser suficiente.

Un peón pasado obliga al rival a cambiar su estrategia y jugar a la defensiva para prevenir esa eventual coronación. El rival debe trasladar sus propias piezas e ir a su caza para detenerlo, así se logra desviar la atención del enemigo permitiendo a su vez que se aleje de donde se pretende enfocar el ataque al contrincante. En la estrategia empresarial se logra lo mismo.

Es fundamental incluir en los objetivos de la estrategia empresarial que se eligió para que la empresa, negocio o emprendimiento compita exitosamente el fortalecer y desarrollar los peones. Deben estar alineados e integrados con la estrategia ya que no tendría tanto valor invertir, al menos, en capacitación de los empleados en técnicas de calidad total como el Six Sigma si la estrategia elegida fue de liderazgo de los productos y/o servicios que ofrece. Tendría aún más valor invertir en capacitaciones de índole comercial y de relaciones efectivas con los clientes fortaleciendo sus competencias en este sentido. Suena coherente, ¿verdad?

A continuación haré una mejor descripción de lo que los peones representan en la estrategia:

  • Talento humano: encierra las competencias estratégicas que hacen referencia a las habilidades, know-how y capacidades de los colaboradores requeridas para que la estrategia con la que se va a competir sea exitosa.
  • Sistemas de información: agrupa la disponibilidad, aplicaciones e infraestructura necesaria para gestionar y potenciar el conocimiento del talento humano. Bases de datos, fórmulas, patentes, sistemas de gestión e informáticos como los ERP o CRM y muchas más…
  • Entorno organizacional: engloba la cultura organizacional y la manera de alinear el talento humano con los sistemas de información a la estrategia, bajo un liderazgo a todo nivel que promueve el trabajo en equipo facilitando el ambiente para ejecutar la estrategia.

Si como empresario o emprendedor identificas objetivos que fortalezcan tus peones y con ello lograr que sean pasados, has dado un paso firme e importante en el desarrollo exitoso de tu estrategia.

Felipe Franco

@CamEmprendedor

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