El caso de la recuperación de Ventolini

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El empresario Vallecaucano Diego Sardi, habló de la crisis económica que atravesó su empresa, Ventolini, un restaurante caleño que lleva 30 años en funcionamiento, lo que lo  impulsó a reinventarse a base de claves, formulas, hasta llegar a implementar la Ley  1116 de 2006.

En la actualidad, Ventolini cuenta con un crecimiento anual del 40% al 45%, sumando ganancias, que le han generado el 50% de las ventas en la categoría restaurantes y el otro 50% restante está dividido entre la sección cafetería y heladería.


No hay negocio malo sino mal administrado. Diego Sardi

En efecto a Diego Sardi le tocó tomar decisiones para recuperarse, resguardándose en la Ley 1116 de 2006, en donde encontró la solución con la legislación de la insolvencia, que consiste en que el estado brinda protección del crédito y recuperación de las empresas nacionales generadoras de empleo y de recursos; específicamente está dirigido a entidades mixtas que estén pasando por una crisis económica, beneficio que se brinda a través de los procesos de reorganización y liquidación judicial.

Según Portafolio, la Superintendencia de Sociedades, indicó que 529 empresas fueron aprobadas para el proceso de reorganización en el 2018 y para el 2019 se encuentran en trámite alrededor de 200 solicitudes.

Debido a la crisis que afrontó Sardi decide compartir las claves y fórmulas que le ayudaron reinventar a Ventolini, por lo que expresa que el eje de todo es el “el cliente”, es decir que es fundamental conocer a quienes quiere atraer y quien está consumiendo en su negocio.

Para salvar la empresa, según Diego Sardi, implementó un modelo de negocio que consiste en “quedarse en la cabeza del cliente”, enfocado en que este tenga una experiencia positiva memorable en su negocio, causando fidelidad para que vuelva.

«Que el cliente compre, ya es una ganancia para la empresa, por lo que se debe hacer que el cliente tenga una experiencia positiva, para que este vuelva a adquirir los servicios del negocio, ya que así  poco a poco se van acumulando las ganancias».

Diego Sardi

Para el dueño de Ventolini, la segunda clave más importante es aprender a escuchar: «se debe escuchar a los demás, no significa que porque uno es el dueño se las sabe todas, las mejores ideas vienen de personas en las que uno menos cree y se imagina”, afirma Sardi.

Por otro lado, existen estrategias que garantizan la permanencia de las empresas, asegura que lo que se debe hacer es  asumir y adaptarse a los cambios.

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Curaduría.

Fuentes: Portafolio, Foro Empresarial Impulsa, tomado en octubre de 2019.



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